Soynadie

13 octubre, 2012

Los bancos de tiempo crecen en la España del desempleo

Filed under: General — soynadie @ 0:04


Son redes en las que los participantes se prestan servicios unos a otros sin necesidad de dinero. Según una organización que los nuclea, más de 15 mil españoles son miembros.Si los hombres son todos iguales, ¿por qué no lo es el valor de su trabajo? En una economía de mercado, la propuesta parece impracticable. Sin embargo, es el punto de partida de los aproximadamente 15 mil españoles que a través de los bancos del tiempo intercambian sus horas de trabajo. 

Alberto de Armas, coordinador del Banco de Tiempo Tenerife, en las Islas Canarias, explica el funcionamiento de estas organizaciones, que se han multiplicado en los últimos años al calor de la crisis y del desempleo de 24,4% que sufre España: “Cada socio, cuando acuerda un servicio con otro, decide con ese otro miembro de la red el número de horas que se van a pagar, luego se lo comunican a la administración y queda registrado para que esa persona tenga derecho a recibir servicios de otro usuario por esa cantidad de horas”.

Si bien no es la única razón, la crisis económica ha hecho que hoy haya más de 400 bancos del tiempo en España. Según Josefina Altés, de la asociación Salud y Familia, “en Barcelona se abría un banco del tiempo por año, pero en 2011 se abrieron tres y este año van a ser cuatro”. Desde su organización, Altés ha ayudado a crear la mayor parte de los bancos del tiempo del país. “El primero fue en Barcelona, en 1998, y nació como un proyecto para ayudar a conciliar la vida personal y laboral de las mujeres, inspirado en lo que se hacía en ese momento en Italia. Luego se fue ampliando”.

La filosofía de los bancos de tiempo es igualar el valor de todos los trabajos (una hora empleada en limpiar una casa equivaldría a una hora de asesoramiento jurídico) pero ninguno lo lleva a rajatabla. Si bien nunca llegan a reproducirse los niveles de desigualdad habituales en el sistema formal, los participantes de un intercambio pueden decidir que un servicio vale más horas de las que emplea en ese momento el prestador.

A diferencia de los clubes del trueque que florecieron en la Argentina de 2001, los bancos del tiempo españoles se crearon inicialmente sólo para servicios. Pero algunos han incorporado bienes usando un valor estándar para la hora. Según Alberto de Armas, en el banco de Tenerife la cotización promedio ha sido de 10 euros por hora para aquellos usuarios que hayan querido emplearlas en comprar un producto a otro asociado.

Aún son marginales y con una gran proporción de desempleados entre sus miembros, pero una de las críticas a estas organizaciones es que privan de impuestos al Estado, ya que no participan de la economía formal.

Según Julio Gisbert, autor del blog Vivirsinempleo.org y uno de los organizadores informales de estas redes, los ayuntamientos españoles aún no están listos para cobrar impuestos en la misma moneda (tiempo que sus ciudadanos podrían emplear en obras sociales), pero ya empezaron a promocionarlos para generar actividad y lograr “que los vecinos se conozcan”. Ese segundo objetivo es para él la clave de su auge reciente: “Los bancos del tiempo tienen que ver con la crisis, sí, pero con la social, y de esa llevamos más años que de la económica”.

Monedas sociales

Después de los bancos del tiempo, el siguiente paso que algunas comunidades en España están dando es el de las monedas sociales, algo más parecido a los clubes del trueque. Según Gisbert, “ya hay más de 5 mil experiencias en el mundo”. En España, regiones como la de Alt Congost con sus ECOS las usan para fomentar el consumo de productos locales. “Con 100 euros, el ciudadano obtiene por ejemplo 110 unidades de esa nueva moneda que sólo se puede usar dentro del pueblo, esos 10 de diferencia sirven para incentivar el uso”, explica Gisbert.

Para el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna, José Ángel Rodríguez Martín, este tipo de monedas de vigencia en una sóla localidad (como el cospel para el transporte público de Tucumán), son toleradas por la autoridad central mientras obtenga un beneficio por ello (fomentar el consumo en pequeñas comunidades) y no sienta que hay riesgo de contagio al resto del sistema. “Esto al final es economía informal, y el Estado no podría permitir que una parte importante del país esté bajo ella”.

Fuente


Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: